Fiscalidad de las criptomonedas: cómo declararlas y cumplir con Hacienda
La fiscalidad de las criptomonedas se ha convertido en uno de los temas que más dudas genera entre inversores y usuarios, especialmente desde que su uso se ha generalizado y la Agencia Tributaria ha incrementado el control sobre este tipo de activos digitales. Muchas personas siguen pensando que, al tratarse de monedas descentralizadas, no es obligatorio declararlas, pero esta creencia puede provocar problemas importantes con Hacienda. Por este motivo, comprender cómo tributan las criptomonedas y cómo cumplir correctamente con las obligaciones fiscales es fundamental para evitar sanciones, recargos y situaciones desagradables.
¿Cómo considera Hacienda a las criptomonedas?
En España, las criptomonedas no se consideran dinero de curso legal, pero sí tienen un valor económico real y, por tanto, están sujetas a tributación. A nivel fiscal, Hacienda las trata como bienes inmateriales, lo que implica que cualquier ganancia o pérdida derivada de su uso puede tener consecuencias tributarias. Esto significa que no solo se deben declarar cuando se convierten en euros, sino también cuando se realizan operaciones que alteran el patrimonio del contribuyente, aunque no haya una entrada directa de dinero en su cuenta bancaria.
¿Cuándo existe obligación de declarar criptomonedas?
La obligación de declarar criptomonedas surge, en términos generales, cuando se produce una ganancia o una pérdida patrimonial. Esto ocurre en distintas situaciones que conviene conocer bien, ya que muchas de ellas pasan desapercibidas para el contribuyente medio.
Entre las operaciones que generan obligación de declarar se encuentran:
- La venta de criptomonedas a cambio de euros u otra moneda fiduciaria.
- El intercambio de una criptomoneda por otra diferente, aunque no se obtenga dinero en efectivo.
- El uso de criptomonedas para pagar bienes o servicios, ya que se considera una transmisión del activo.
En todos estos casos, Hacienda entiende que existe una variación en el patrimonio y, por tanto, una posible ganancia o pérdida que debe incluirse en la declaración de la renta.
Otras operaciones con criptomonedas que también tributan
Además de la compraventa y los intercambios, existen otras actividades relacionadas con criptomonedas que también tienen implicaciones fiscales y que suelen generar muchas dudas entre los usuarios.
Entre las más habituales destacan:
- El staking, cuando se obtienen recompensas por mantener criptomonedas bloqueadas.
- La minería, tanto a nivel particular como profesional.
- La recepción de tokens o recompensas por participar en proyectos blockchain o plataformas descentralizadas.
Estas operaciones pueden tributar como rendimientos del capital mobiliario o, en algunos casos, como rendimientos de actividades económicas, dependiendo de la forma en que se realicen y de la habitualidad de la actividad.
Impuestos que afectan a las criptomonedas
El principal impuesto que afecta a las criptomonedas es el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Las ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de operaciones con criptoactivos se integran en la base imponible del ahorro, junto con otros productos financieros tradicionales. Los tipos impositivos son progresivos, lo que significa que a mayor ganancia obtenida, mayor será el porcentaje a pagar. No obstante, las pérdidas pueden compensarse con otras ganancias patrimoniales, lo que permite reducir la carga fiscal total.
Criptomonedas e Impuesto sobre el Patrimonio
Otro impuesto que puede afectar es el Impuesto sobre el Patrimonio, aplicable a contribuyentes que superan el mínimo exento fijado por su comunidad autónoma. En este caso, las criptomonedas deben declararse por su valor a 31 de diciembre, igual que otros bienes y derechos. Aunque no todas las personas están obligadas a presentarlo, es un aspecto importante para quienes poseen carteras de criptomonedas de elevado valor.
Actividad profesional y otros impuestos
Cuando las criptomonedas se utilizan en el ámbito empresarial o profesional, pueden entrar en juego otros impuestos adicionales. Aunque la compraventa de criptomonedas como medio de pago está exenta de IVA, determinados servicios relacionados con el entorno cripto sí pueden estar sujetos a este impuesto. Asimismo, en el caso de empresas, las operaciones con criptomonedas pueden afectar al Impuesto sobre Sociedades, lo que hace especialmente recomendable contar con asesoramiento especializado.

Cómo calcular correctamente las ganancias y pérdidas
Uno de los aspectos más complejos de la fiscalidad cripto es el cálculo correcto de las ganancias y pérdidas patrimoniales. Hacienda exige aplicar el criterio FIFO, lo que implica que las primeras criptomonedas compradas son las primeras que se consideran vendidas. Esto obliga a llevar un control detallado de todas las operaciones realizadas.
Para calcular correctamente los resultados es necesario conservar:
- Fechas de compra y venta.
- Importes y valores en euros en cada operación.
- Comisiones cobradas por los exchanges o plataformas utilizadas.
Sin esta información, resulta muy difícil realizar una declaración correcta y justificar los datos ante una posible comprobación.
La importancia de llevar un buen control
Llevar un registro ordenado de las operaciones es clave para evitar problemas con Hacienda. Guardar justificantes, descargar historiales de las plataformas y utilizar herramientas de seguimiento facilita enormemente el cumplimiento fiscal. Además, la Agencia Tributaria recibe cada vez más información de exchanges nacionales e internacionales, lo que reduce significativamente la posibilidad de que las operaciones con criptomonedas pasen desapercibidas.
Consecuencias de no declarar criptomonedas
No declarar correctamente las criptomonedas puede tener consecuencias importantes. Hacienda puede regularizar la situación, exigir el pago del impuesto correspondiente y aplicar recargos o sanciones económicas que pueden ser elevadas. En los casos más graves, cuando existe ocultación deliberada, las consecuencias pueden ser aún mayores. Por ello, cumplir voluntariamente con las obligaciones fiscales es siempre la opción más segura.
Conclusión
En definitiva, la fiscalidad de las criptomonedas es un aspecto que no debe tomarse a la ligera. Aunque pueda parecer compleja, conocer cuándo hay que declarar, qué operaciones tributan y qué impuestos afectan permite actuar con tranquilidad y seguridad. En un contexto de creciente uso de criptoactivos y mayor control por parte de Hacienda, informarse bien y llevar un control riguroso de las operaciones no es solo recomendable, sino absolutamente necesario.